Las organizaciones creen saberlo todo sobre los visitantes de su web. Ven dónde hace clic cada uno, cuánto tiempo pasa en una página y en qué momento abandona. Pero ¿por qué abandona un visitante? Eso suele quedar en conjeturas.

Supongamos que alguien pasa varios minutos en una página de precios y luego se va. ¿Por qué no ha comprado nada? ¿Era el precio demasiado alto? ¿No estaba clara la oferta? ¿Faltaba alguna información? La analítica web no responde a eso.

Por eso las organizaciones piden su opinión a los visitantes. Hasta ahora, con un cuestionario breve. Sirve para analizar tendencias, pero más allá de eso apenas aporta información relevante. Es una oportunidad perdida.

En los estudios de clientes tradicionales se sabe desde hace tiempo que una buena conversación da mucho más de sí que una serie de preguntas cerradas. Un investigador repregunta. ¿Por qué le pareció poco claro? ¿Qué intentaba conseguir? ¿Qué esperaba encontrar aquí? Es justo en esas respuestas donde aparecen problemas y necesidades en los que quizá nadie había pensado de antemano.

¿Por qué íbamos a estudiar una web de otra manera?

Es más: los visitantes de una web son interlocutores especialmente interesantes. En ese momento están viviendo justo la experiencia que usted quiere estudiar. Sus expectativas, sus dudas o su frustración están todavía recientes.

Con esa idea, ScoreStory facilita invitar a los visitantes a participar en un estudio directamente desde una web. Con un simple botón o pestaña, los visitantes pueden compartir su experiencia y las organizaciones pueden ir más allá de una simple puntuación.

Eso no hace innecesaria la analítica web. Los datos muestran lo que ocurre. Una buena conversación ayuda a entender por qué. Y eso es justo lo que necesita para mejorar de verdad una web.